Lecturas del Día - 12/07/2026
XV DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
Primera Lectura : Is 55, 10-11
55:10 Como descienden la lluvia y la nieve de los cielos y no vuelven allá, sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar, para que dé simiente al sembrador y pan para comer,
55:11 así será mi palabra, la que salga de mi boca, que no tornará a mí de vacío, sin que haya realizado lo que me plugo y haya cumplido aquello a que la envié.
Salmo : Sal 65 (64)
R// La semilla cayó en tierra buena, y dio fruto.
65:1 Del maestro de coro. Salmo. De David. Cántico.
65:2 A ti se debe la alabanza, oh Dios, en Sión. A ti el voto se te cumple,
65:3 tú que escuchas la oración. Hasta ti toda carne viene
65:4 con sus obras culpables; nos vence el peso de nuestras rebeldías, pero tú las borras.
65:5 Dichoso tu elegido, tu privado, en tus atrios habita. ¡Oh, hartémonos de los bienes de tu Casa, de las cosas santas de tu Templo!
65:6 Tú nos responderás con prodigios de justicia, Dios de nuestra salvación, esperanza de todos los confines de la tierra, y de las islas lejanas;
65:7 tú que afirmas los montes con tu fuerza, de potencia ceñido,
65:8 y acallas el estruendo de los mares, el estruendo de sus olas. Están los pueblos en bullicio,
65:9 por tus señales temen los que habitan los confines, a las puertas de la mañana y de la tarde haces tú gritar de júbilo.
65:10 Tú visitas la tierra y la haces rebosar, de riquezas la colmas. El río de Dios va lleno de agua, tú preparas los trigales. Así es como la preparas:
65:11 riegas sus surcos, allanas sus glebas, con lluvias la ablandas, bendices sus renuevos.
65:12 Tú coronas el año con tu benignidad, de tus rodadas cunde la grosura;
65:13 destilan los pastos del desierto, las colinas se ciñen de alegría;
65:14 las praderas se visten de rebaños, los valles se cubren de trigo; ¡y los gritos de gozo, y las canciones!
Segunda Lectura : Rm 8, 18-23
8:18 Porque estimo que los sufrimientos del tiempo presente no son comparables con la gloria que se ha de manifestar en nosotros.
8:19 Pues la ansiosa espera de la creación desea vivamente la revelación de los hijos de Dios.
8:20 La creación, en efecto, fue sometida a la vanidad, no espontaneamente, sino por aquel que la sometió, en la esperanza
8:21 de ser liberada de la servidumbre de la corrupción para participar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios.
8:22 Pues sabemos que la creación entera gime hasta el presente y sufre dolores de parto.
8:23 Y no sólo ella; también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, nosotros mismos gemimos en nuestro interior anhelando el rescate de nuestro cuerpo.
Evangelio : Mt 13, 1-23
13:1 Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó a orillas del mar.
13:2 Y se reunió tanta gente junto a él, que hubo de subir a sentarse en una barca, y toda la gente quedaba en la ribera.
13:3 Y les habló muchas cosas en parábolas. Decía: «Una vez salió un sembrador a sembrar.
13:4 Y al sembrar, unas semillas cayeron a lo largo del camino; vinieron las aves y se las comieron.
13:5 Otras cayeron en pedregal, donde no tenían mucha tierra, y brotaron enseguida por no tener hondura de tierra;
13:6 pero en cuanto salió el sol se agostaron y, por no tener raíz, se secaron.
13:7 Otras cayeron entre abrojos; crecieron los abrojos y las ahogaron.
13:8 Otras cayeron en tierra buena y dieron fruto, una ciento, otra sesenta, otra treinta.
13:9 El que tenga oídos, que oiga».
13:10 Y acercándose los discípulos le dijeron: «¿Por qué les hablas en parábolas?»
13:11 El les respondió: «Es que a vosotros se os ha dado el conocer los misterios del Reino de los Cielos, pero a ellos no.
13:12 Porque a quien tiene se le dará y le sobrará; pero a quien no tiene, aun lo que tiene se le quitará.
13:13 Por eso les hablo en parábolas, porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden.
13:14 En ellos se cumple la profecía de Isaías: Oír, oiréis, pero no entenderéis, mirar, miraréis, pero no veréis.
13:15 Porque se ha embotado el corazón de este pueblo, han hecho duros sus oídos, y sus ojos han cerrado; no sea que vean con sus ojos, con sus oídos oigan, con su corazón entiendan y se conviertan, y yo los sane.
13:16 «¡Pero dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen!
13:17 Pues os aseguro que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, pero no lo oyeron.
13:18 «Vosotros, pues, escuchad la parábola del sembrador.
13:19 Sucede a todo el que oye la Palabra del Reino y no la comprende, que viene el Maligno y arrebata lo sembrado en su corazón: éste es el que fue sembrado a lo largo del camino.
13:20 El que fue sembrado en pedregal, es el que oye la Palabra, y al punto la recibe con alegría;
13:21 pero no tiene raíz en sí mismo, sino que es inconstante y, cuando se presenta una tribulación o persecución por causa de la Palabra, sucumba enseguida.
13:22 El que fue sembrado entre los abrojos, es el que oye la Palabra, pero los preocupaciones del mundo y la seducción de las riquezas ahogan la Palabra, y queda sin fruto.
13:23 Pero el que fue sembrado en tierra buena, es el que oye la Palabra y la comprende: éste sí que da fruto y produce, uno ciento, otro sesenta, otro treinta».